Llega el cierre del año y en unos días el bombardeo publicitario del black friday, cyber monday, de la navidad, año nuevo.

Montañas de mails en tu bandeja de entrada, documentos por gestionar en tu carpeta de descargas, llamadas pendientes de una respuesta…

Las compras, regalos, reservas, momentos de celebrar, de recordar, de añorar, de verse, de juntarse, también actos en los que no querer pero tener que estar.

Estas semanas se pueden poner muy intensas, te van a reclamar mucha atención y presencia de tu parte en el trabajo, en tu familia.

Ahora, sólo respira profundo

 

Y tú, ¿qué atención te vas a prestar?

¿cuánta presencia vas a tener para ti misma?

¿cómo te quieres sentir?

 

Y quizá llegas a estas fechas con una mochila muy pesada a tus espaldas, con un sentimiento de bloqueo que te corta el aire en cada paso.

Es como si tuvieras el sentimiento del disfrutar en modo off.

Y sientes, tu sigues sintiendo, tímida, discreta, en solitario.

Tu corazón tiene el recuerdo de otro tiempo, lejano, es el anhelo del sentimiento de libertad, amor y poderío, conecta con una versión de ti, que apenas ves con nitidez, esta versión de ti auténtica, radiante, poderosa la sientes en pequeñita, contigo, quieres tocarla con las manos, sabes que siempre ha estado ahí.

Sientes que en lo más profundo de ti, debajo de tantas capas de piel, de músculo, de grasa, eres más rica, más expansiva, creativa, más tú.

Este sentimiento te cala hasta en los huesos, que son los que te sostienen para moverte por el mundo, los mismos que te acabas de acordar que tienes,

 

tus huesos te extrañan.

¿puedes sentirlos?

 

Y quizá, en estos momentos te sientas un poquito lejos de ti y como estas fechas te van a demandar mucha energía,

quiero compartir contigo esta píldora de conexión para que vivas

la vuelta a tu casa con amor, con paz, con libertad,

porque no hay lugar en el mundo en el que te puedas sentir más auténtica, más tú,

siente tu hogar, tu cuerpo, siente tus huesos en ti:

 

¿Cómo te quieres sentir?

 

Amiga, no es tanto el lugar externo el que nos condiciona, sino el lugar interno desde el que partimos, desde el que nos situamos en nosotras mismas.

 

Porque para liderar hacia afuera, primero necesitas permitirte liderarte hacia adentro,

a ti, y para liderarte a ti misma, necesitas ponerle nombre a lo que sientes, sentir lo que estás sintiendo en cada momento.

Permítete sentir-te, será tu mayor expresión de libertad, tu libertad y tu liderazgo comienzan en ti misma.

Siente tu hogar, siente tu cuerpo, siente tus huesos y respóndete,

¿cómo te quieres sentir en ti?,

¿qué te lo impide?,

¿cuánto estás dispuesta a apostar por ti?

 

Y si te apetece compartirte conmigo, te espero en los comentarios.

 

Photo by Daria Nepriakhina

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